miércoles, 2 de diciembre de 2009

Manifiesto “En defensa de los derechos fundamentales en internet”

Te recomendaría este par de enlaces que te explicarán por qué se redacta el manifiesto del cual te pongo un extracto a continuación:
Economía Sostenible, censura e inseguridad jurídica para las empresas de Internet, de El BLog Salmón e Involucionismo digital, la vergüenza de la democracia o el gobiernos de Los Otros, de Enrique Dans

Manifiesto:

Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que…

1.- Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.

2.- La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial – un organismo dependiente del ministerio de Cultura -, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.

3.- La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.

Para seguir leyendo el manifiesto, el blog de Enrique Dans.

Por si como a mi, este tema te apasiona tanto como te indigna unos cuantos enlaces más:
Lo más curioso del asunto es que la oposición no ha dicho nada, cuando ante cualquier medida aportada por el gobierno, siempre lleva la contraria; ¿qué pasa con los derechos de autor?